Queridos hermanos y hermanas, reunámonos para reflexionar sobre el maravilloso nacimiento de Jesús, un evento fundamental que moldea nuestra fe y trae esperanza al mundo. La historia del nacimiento de Jesús no es solo un relato de hace mucho tiempo, sino un recordatorio profundo del amor y la promesa de Dios hacia nosotros. Es una historia llena de humildad, intervención divina y proclamación gozosa.
En la tranquila ciudad de Belén, un humilde establo se convirtió en el lugar de nacimiento de nuestro Salvador. María, una joven elegida por Dios, dio a luz a Jesús, cumpliendo antiguas profecías y trayendo la luz del mundo. Los ángeles anunciaron este evento milagroso, cantando alabanzas y proclamando paz en la tierra. Los pastores en los campos fueron los primeros en escuchar la buena nueva, simbolizando que Jesús vino para todos, desde el más humilde hasta el más grande.
Los sabios de Oriente, guiados por una estrella brillante, viajaron para honrar al recién nacido Rey. Trajeron regalos de oro, incienso y mirra, cada uno con su propio significado. Estos regalos reconocieron Su realeza, divinidad y el sufrimiento que Él soportaría. Este viaje de los Magos nos enseña a buscar a Cristo con corazones sinceros y ofrecerle lo mejor de lo que tenemos.
Queridos amigos, el nacimiento de Jesús no es solo un evento histórico, sino una verdad viva que continúa inspirando y transformando vidas. Nos llama a abrazar la humildad, el amor y la fe. Al reflexionar sobre este evento sagrado, que nuestros corazones se llenen de gratitud y nuestras vidas de Su luz.
Prometamos compartir esta gozosa noticia, difundiendo el amor y la paz que Jesús trae a cada rincón del mundo. Que siempre recordemos que Su nacimiento es un regalo para nosotros, un regalo de esperanza y salvación.
Queridos amigos, ahora veamos las escrituras de la Biblia a continuación que hablan sobre el nacimiento de Jesús.
“El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo”
— Mateo 1:18
“Pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es”
— Mateo 1:20
“Dará a luz un hijo, llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”
— Mateo 1:21
“Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo”
— Mateo 1:22
“He aquí, una virgen concebirá dará a luz un hijoY llamarás su nombre Emanuelque traducido es: Dios con nosotros”
— Mateo 1:23
“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos”
— Mateo 2:1
“Diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, venimos a adorarle”
— Mateo 2:2
“Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta”
— Mateo 2:5
“Tú, Belén, de la tierra de JudáNo eres la más pequeña entre los príncipes de JudáPorque de ti saldrá un guiadorQue apacentará a mi pueblo Israel”
— Mateo 2:6
“Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret”
— Lucas 1:26
“A una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María”
— Lucas 1:27
“Entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres”
— Lucas 1:28
“Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios”
— Lucas 1:30
“Ahora, concebirás en tu vientre, darás a luz un hijo, llamarás su nombre JESÚS”
— Lucas 1:31
“Este será grande, será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David su padre”
— Lucas 1:32
“Reinará sobre la casa de Jacob para siempre, su reino no tendrá fin”
— Lucas 1:33
“Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón”
— Lucas 1:34
“Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios”
— Lucas 1:35
“Porque nada hay imposible para Dios”
— Lucas 1:37
“Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. el ángel se fue de su presencia”
— Lucas 1:38
“José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa familia de David”
— Lucas 2:4
“Para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta”
— Lucas 2:5
“Aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento”
— Lucas 2:6
“Dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales, lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón”
— Lucas 2:7
“Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo”
— Lucas 2:10
“Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor”
— Lucas 2:11
“Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre”
— Lucas 2:12
“¡Gloria a Dios en las alturasY en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres”
— Lucas 2:14
“Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, veamos esto que ha sucedido, que el Señor nos ha manifestado”
— Lucas 2:15
“Vinieron, pues, apresuradamente, hallaron a María a José, al niño acostado en el pesebre”
— Lucas 2:16
“Aquel Verbo fue hecho carne, habitó entre nosotros (vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia de verdad”
— Juan 1:14
“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer nacido bajo la ley”
— Gálatas 4:4
“Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, dará a luz un hijo, llamará su nombre Emanuel”
— Isaías 7:14
“Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad”
— Miqueas 5:2
“He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, reinará como Rey, el cual será dichoso, hará juicio justicia en la tierra”
— Jeremías 23:5
“Lo veré, mas no ahoraLo miraré, mas no de cercaSaldrá ESTRELLA de JacobY se levantará cetro de IsraelY herirá las sienes de MoabY destruirá a todos los hijos de Set”
— Números 24:17
“Ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; su hijo fue arrebatado para Dios para su trono”
— Apocalipsis 12:5
“Al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, postrándose, lo adoraron; abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso mirra”
— Mateo 2:11
“Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón”
— Lucas 2:19
“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, el principado sobre su hombro; se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz”
— Isaías 9:6
“Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo”
— Mateo 1:16
“Había pastores en la misma región, que velaban guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño”
— Lucas 2:8
“He aquí, se les presentó un ángel del Señor, la gloria del Señor los rodeó de resplandor; tuvieron gran temor”
— Lucas 2:9
“Volvieron los pastores glorificando alabando a Dios por todas las cosas que habían oído visto, como se les había dicho”
— Lucas 2:20